martes, 9 de septiembre de 2008

POEMA AMBICIOSO, CON ESDRÚJULOS, ADJETIVOS PAREADOS Y PUNTOS SUSPENSIVOS (CONQUISTAMOS EL MUNDO).

Padre. Volaste en el placer orgiástico, hasta el crepúsculo.
En la tarde húmeda y soleada,
en el aire quieto y cálido,
se perdió la belleza, efímera,
de tus pautas sinuosas
y erráticas.
Nunca verás a tus hijas póstumas.

Madre, medrar es aplicar la fuerza a un punto clave.
Tu volumen requiere amplia base. Lo tuyo es… el Imperio.
Mordiste tus alas y te ligaste, eterna, a la tierra,
a tejer lealtades y sacrificios, de sintaxis química.
Mientras vivas: corazón, ovarios
seremos tu cuerpo, tus ojos, tu boca
cultivando hongos en laberintos de barro.
Escucha la alfombra viva que mata.
Ya está aquí tu prole de ayudantes fanáticos.
Arrojaré piedras por los túneles.
Quebraré mi cuerpo en chorros tóxicos, respaldado por la fuerza del número unísono.
Exhibiré alianzas hábilmente, con propaganda política.
Dilataré hasta el paroxismo tu paz y tus fronteras.
Calibraré la aniquilación o las tablas, cortando cabezas.
Con golpes, caricias, chirridos y gritos
unificaré la disciplina en hielo y fuego.
Y alarmaré, atraeré, derribaré, lisiaré, morderé, asfixiaré,
pisotearé los charcos de armonía de una vida implacable.
No es poca ambición, para una hormiga.
Llegó por fin la hora. El mundo es nuestro.

Miguel Licario

2 comentarios:

Ana Rodríguez León dijo...

¡Me mola!
No sé bien de qué trata, pero no me importa :-), me gusta igual.

Salud,

ana

Ana Rodríguez León dijo...

¡Me mola!
No sé bien de qué trata, pero no me importa :-), me gusta igual.

Salud,

ana